Energía Solar Fotovoltaica
El autoconsumo fotovoltaico consiste, básicamente, en la producción de electricidad para el consumo propio a través de paneles solares fotovoltaicos.
Estos paneles transforman la luz solar incidente sobre ellos en electricidad gracias al efecto fotovoltaico. La corriente generada es continua, y por lo tanto, no apta para los equipos de nuestra vivienda, por lo que se requiere de un inversor que la transforme en corriente alterna para poder consumir esta energía.
Aparte de los módulos o paneles y el inversor, existen otros equipos de protección y medida que aseguran el correcto funcionamiento de la instalación, así como diferentes tipos de accesorios que pueden mejorar el rendimiento global de la misma: anclajes, cableado, optimizadores… Todo suma para tener una instalación fotovoltaica para autoconsumo de la máxima calidad y rendimiento.
Por norma general, solemos distinguir dos tipos de instalaciones de autoconsumo para viviendas bien diferenciadas en función de si están conectadas a la red (bien para verter excedentes de energía, consumir energía faltante, o ambas) o aisladas de la red (cuando la vivienda es autosuficiente energéticamente).
Autoconsumo conectado a red
Las instalaciones de autoconsumo con inyección a red permanecen conectadas a la red eléctrica a través del inversor, que inyecta la energía eléctrica producida por los paneles solares fotovoltaicos en tiempo real al hogar, dejando así a la vivienda de consumir energía de la distribuidora de electricidad.
Cuando los paneles solares dejan de producir energía, por ejemplo al llegar la noche, la vivienda vuelve a consumir energía de la red eléctrica del distribuidor.
Si en algún momento se produce más energía de la que se consume, estos excedentes tienen dos posibles destinos: o se derivan a baterías para su uso posterior, o se vierten a la red eléctrica. En este último caso, se te compensará en la siguiente factura, descontando el excedente generado del consumido, siempre que la instalación cumpla con las condiciones para ello.
Autoconsumo conectado a red con baterías
En este caso, consumes directamente la energía que producen tus placas solares de autoconsumo, y la energía que no consumas la almacenarías en baterías para necesidades posteriores. De esta forma, consumes una mayor cantidad de energía solar que la procedente de la red eléctrica, logrando ahorros en la factura de la luz de hasta un 90%.
También existe la posibilidad de instalar un inversor híbrido y realizar la compra de la batería más adelante, aunque esto suele ser más costoso que afrontar la inversión completa desde un principio.
Autoconsumo aislado
Un sistema fotovoltaico aislado no cuenta con conexión eléctrica a la red de distribución. Los paneles fotovoltaicos producen energía durante las horas del día en forma de corriente continua, que luego pasa al regulador de carga. Si es necesaria la energía en ese momento, esta se dirige al inversor solar, que se encarga de transformar la corriente continua en alterna para poder consumirla.
Si la energía generada por los paneles no se consume de inmediato, se almacena en las baterías solares, donde se acumula para ser utilizada en otro momento.
De este modo, con un sistema de autoconsumo aislado, la vivienda puede estar completamente desconectada de la red eléctrica.
¿Dónde se utilizan los sistemas de autoconsumo aislados?
Los sistemas de autoconsumo aislados se utilizan en lugares donde no es posible una conexión eléctrica. Algunos de estos lugares son:
- Viviendas aisladas, especialmente en áreas rurales, donde el uso de sistemas fotovoltaicos puede ser habitual o esporádico.
- Explotaciones agrícolas y ganaderas.
- Alumbrado público, como en farolas, túneles, áreas de descanso y otras señalizaciones.
Atención a las dimensiones del sistema
Para el autoconsumo en viviendas aisladas, es fundamental tener en cuenta las dimensiones del sistema fotovoltaico. Es vital que haya energía sobrante para evitar que las baterías solares se sobrecarguen y que no haya un déficit de energía. Por eso, es recomendable contar con un especialista en instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo que determine el número adecuado de paneles solares para tu vivienda.
Autoconsumo industrial
Las empresas están descubriendo rápidamente los beneficios sociales y económicos del autoconsumo industrial. El repunte de la economía, junto con la creciente concienciación social sobre las energías renovables, ha llevado al autoconsumo industrial a estar de nuevo en auge en nuestro país.
La energía solar fotovoltaica es apta y viable para cualquier tipo de empresa o industria, aunque es cierto que, para algunas actividades, puede ofrecer mayores beneficios que para otras. Las empresas que tienen su mayor gasto de energía durante las horas de sol pueden llegar a obtener ahorros en la factura de la luz superiores al 50%.
Hoy en día, la mejor manera de ahorrar en la factura de la luz y reducir los costes fijos, al mismo tiempo que minimizamos las emisiones de CO₂ de la empresa, es apostar por el autoconsumo. Además, esto permite renovar la imagen corporativa sensibilizándose con el cuidado del planeta.
Autoconsumo compartido para comunidad de propietarios
Instalar placas solares en la cubierta de los edificios permite cubrir las necesidades energéticas de las zonas comunes del edificio, como la iluminación, el funcionamiento del ascensor, etc.
Además, no solo puedes disfrutar de todos los beneficios de la instalación compartida, en la que compartirás la energía producida con tus vecinos, sino que, aunque es menos recomendable desde un punto de vista económico, también puedes instalar paneles solares solo para ti.
En cualquier caso, recuerda que necesitarás la aprobación de la junta de vecinos.